980x200
América Latina Volver a "América Latina"

La segunda cumbre entre Trump y Kim termina en fracaso

CUMBRE KIM-TRUMP RESULTADOS | 28 de febrero de 2019

Hanói, 28 feb (EFE).- La segunda cumbre entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, terminó hoy antes de lo previsto debido a un profundo desacuerdo en la negociación para desnuclearizar Corea del Norte, un fracaso que llena de incertidumbre el futuro del proceso de distensión.

La segunda jornada de la cumbre de Hanói comenzó con señales de sintonía entre los dos líderes, pero se cerró abruptamente sin la firma de la declaración conjunta que habían negociado ambas partes y con la admisión de Trump de que es posible que no vuelva a reunirse con Kim en "mucho tiempo".

"Han sido dos días muy interesantes, incluso productivos, pero a veces hay que retirarse y ésta es una de esas veces", afirmó Trump en una conferencia de prensa al término de la cumbre.

Según el presidente estadounidense, Kim le ofreció desmantelar el centro de investigación nuclear de Yongbyon, donde produce su combustible para bombas atómicas, pero a cambio pidió un levantamiento de sanciones que Washington consideró inaceptable.

"Fue por las sanciones. Básicamente ellos querían que levantáramos las sanciones de forma íntegra y nosotros no podíamos hacer eso. Estaban dispuestos a desnuclearizar una gran parte de las áreas que queríamos, pero no podíamos levantar todas las sanciones por eso", explicó Trump.

Además, Kim "no estaba preparado" para hacer lo que Washington le pedía en materia de desnuclearización, según afirmó el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo.

"Teníamos papeles preparados para firmar, pero simplemente no era lo adecuado. Prefiero mil veces hacerlo bien que hacerlo rápido", recalcó Trump, que despegó hacia Washington tras la rueda de prensa.

El ministro de Exteriores de Corea del Norte, Ri Yong-ho, contradijo a Trump durante una conferencia de prensa improvisada horas después en Hanói, al asegurar que Kim solo pidió que EE.UU. levantara "una parte de las sanciones", las que afectan a su economía, a cambio de inutilizar Yongbyon, según la agencia Yonhap.

Pero Estados Unidos insistió en que Corea del Norte diera "un paso más" allá del desmantelamiento de Yongbyon, aseguró Ri, lo que frustró el acuerdo y podría haber llevado a Kim a "perder el entusiasmo" por el diálogo, en palabras de la viceministra de Exteriores norcoreana, Choe Son-hui.

EE.UU. y Corea del Norte llevaban semanas negociando una declaración conjunta para dar seguimiento a la suscrita en la histórica cumbre de Singapur, en la que planeaban incluir ciertos avances en materia de desnuclearización a cambio de un modesto relajamiento de las sanciones económicas de Washington.

Se rumoreaba, además, que Trump y Kim podrían firmar una declaración de paz en la península coreana, un documento no vinculante pero que habría tenido un peso simbólico claro en una región que sigue técnicamente en guerra tras el armisticio de 1953.

Ambas partes también estudiaban establecer oficinas "de enlace" en sus respectivas capitales, un primer paso en el camino para iniciar relaciones diplomáticas entre los dos históricos enemigos.

Todo eso se quedó en el tintero ante un desacuerdo fundamental en el tema central, la desnuclearización, sobre el que no ha habido avances desde Singapur debido a la falta de una hoja de ruta y las diferencias respecto a qué significa ese término.

Trump aseguró que las negociaciones continuarán, pero dio a entender que no volverá a reunirse con Kim hasta que haya más avances en las conversaciones.

"Veremos si ocurre. No me he comprometido" a una tercera cumbre, afirmó el mandatario, y agregó que ojalá esa cita pueda programarse "pronto", pero "puede que no ocurra durante mucho tiempo".

Pompeo se mostró "optimista" a pesar de la falta de acuerdos y garantizó que las partes están hoy "más cerca" en sus posiciones "que hace 36 horas".

"Hemos hecho verdaderos avances", garantizó Pompeo.

El optimismo con el que Trump y Kim iniciaron su cumbre en la cena de este miércoles se había tornado en prudencia de la noche a la mañana, con el mandatario estadounidense reconociendo que no podía "garantizar" un acuerdo esta misma jornada.

Kim respondió, probablemente por primera vez en su vida, a varias preguntas de periodistas internacionales y reafirmó que está dispuesto a desnuclearizar su país.

"Si no tuviera voluntad de hacerlo, no estaría aquí ahora", sentenció.

Sentado a la derecha de Trump en el hotel Metropole de Hanói, ocho meses después de conseguir su primera foto con el líder estadounidense, Kim se permitió apostar por la cautela.

"Es demasiado pronto para decir (si la negociación será un éxito). Pero no puedo decir que sea pesimista", recalcó el líder norcoreano, que inicia el viernes una visita de Estado de dos días a Vietnam.

Lucía Leal

Contenido relacionado

Kim Jong-un y Donald Trump, el último capítulo de una tumultuosa relación

Hanói, 28 feb (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, pusieron fin hoy a su segunda cumbre de forma abrupta y sin lograr ningún acuerdo, el último capítulo de una relación que en dos años pasó de la tensión máxima a escenificar una buena sintonía.

2017

20 de enero: Llega a la Casa Blanca Donald Trump. Las insistentes pruebas de misiles norcoreanos de corto y medio alcance durante los próximos seis meses dan lugar a una escalada de amenazas entre Washington y Piongyang.

8 de agosto: Trump amenaza a Corea del Norte con responder con "fuego y furia" tras su primer lanzamiento de un ICBM. Piongyang amenaza con bombardear las cercanías de Guam, que acoge importantes bases estadounidenses.

17 de septiembre: Trump llama a Kim "Hombre cohete" en Twitter en respuesta a nuevos lanzamientos de misiles y a su sexta prueba nuclear.

19 de septiembre: Trump amenaza con "destruir totalmente a Corea del Norte" en su discurso ante la Asamblea General de la ONU.

21 de septiembre: En una nota de la agencia estatal KCNA, Kim llama a Trump "viejo lunático".

12 de noviembre: Trump tuitea: "¿Por qué me insulta Kim Jong-un llamándome 'viejo', cuando yo NUNCA le llamaría 'gordo y bajito'? Realmente estoy tratando de hacerme su amigo. ¡Y puede que algún día suceda!".

2018

8 de marzo: Después de que las dos Coreas escenifiquen un acercamiento en los JJOO de Invierno y convoquen una cumbre, Trump acepta una invitación de Kim para celebrar una reunión bilateral.

21 de abril: Corea del Norte anuncia que suspende sus pruebas nucleares y de misiles y que cerrará su centro de pruebas atómicas.

27 de abril: Kim y el presidente surcoreano, Moon Jae-in, celebran la primera cumbre intercoreana en 11 años y acuerdan trabajar para lograr la paz y la desnuclearización de la península.

24 de mayo: Tras unas duras críticas de Pionyang contra figuras del Gobierno Trump, el presidente de EEUU cancela abruptamente la cumbre con Kim, aunque a continuación Washington y el régimen muestran voluntad a reabrir el diálogo.

30 de mayo: El responsable de la inteligencia norcoreana, Kim Yong-chol, viaja a EEUU, donde es recibido en la Casa Blanca por Trump, quien confirma que la cumbre sigue en pie para el 12 de junio.

12 de junio: Trump y Kim protagonizan la primera cumbre entre EEUU y Corea del Norte de la historia. Acuerdan mejorar lazos y "trabajar para la desnuclearización de la península coreana", al tiempo que Washington se compromete a ofrecer "garantías de seguridad" para la supervivencia del régimen. Trump agradece a Kim su participación en la cumbre y presume de la "gran relación" entre ambos.

12 de julio: Trump publica en redes sociales una carta de Kim Jong-un y presume de un "gran avance" en el diálogo.

18-20 de septiembre: Moon y Kim celebran una cumbre en Pionyang, en la que el líder norcoreano insiste en su compromiso con la desnuclearización y asegura que podría desmantelar "permanentemente" el centro donde fabrica su combustible atómico si EEUU lleva a cabo "medidas correspondientes".

2019

2 de enero: Trump dice haber recibido una carta de Kim Jong-un e insiste en que ambos han establecido "una gran relación", tras el enconamiento del diálogo para preparar la segunda cumbre.

5 de febrero: En su discurso sobre el estado de la Unión, Trump anuncia que habrá segunda cumbre con Kim y que será en Vietnam el 27 y 28 de febrero.

9 de febrero: Trump anuncia que la cumbre será en Hanoi y asegura que "Corea del Norte, bajo el mandato de Kim Jong-un se convertirá en una gran potencia económica. Puede que les sorprenda a algunos, pero no a mí, porque he llegado a conocerle y sé perfectamente lo competente que es".

27 de febrero: Trump y Kim escenifican buena sintonía en el inicio de su segunda cumbre y dan señales de optimismo. El presidente estadounidense afirma que la reunión "será un éxito", mientras que Kim dice estar "seguro" de que "tendrá un buen resultado".

28 de febrero: Ambos mandatarios ponen fin a la cumbre antes de lo previsto y sin firmar acuerdo alguno. Trump asegura que se retiró porque Kim le pidió "levantar sanciones de forma íntegra", y asegura que la despedida entre ambas partes fue "amistosa".

La buena sintonía y el desparpajo de Kim no evitaron el fracaso de la cumbre

Hanói, 28 feb (EFE).- Los gestos de buena sintonía entre Donald Trump y Kim Jong-un, y el ambiente relajado que llevó al líder norcoreano a contestar por primera vez a preguntas de los periodistas no dejaban atisbar que la cumbre celebrada en Hanói terminaría hoy sin acuerdo.

Antes de su encuentro a solas en el hotel Metropole de la capital vietnamita, ambos se mostraron distendidos ante la prensa, en especial Kim, que por primera vez desde que accedió al cargo contestó a la pregunta un reportero extranjero.

Su respuesta a David Nakamura, del Washington Post, expresando su confianza en el buen desenlace de la cumbre, era el primer intercambio verbal entre un líder norcoreano y un periodista estadounidense desde que su abuelo, Kim Il-sung, concediera entrevistas a The New York Times o The Washington Post el siglo pasado.

Lo que parecía un hecho extraordinario se convirtió casi en cotidiano minutos después, cuando ya dentro de la sala de reuniones junto a los equipos negociadores, se vio a Kim cómodo y por momentos irónico en sus contestaciones a periodistas de todo el planeta.

"Chairman, chairman (cargo con el que se le conoce en inglés a Kim, equivalente a presidente) -le espetó una periodista-, ¿está dispuesto a la desnuclearización?".

"Si no tuviera voluntad de hacerlo, no estaría aquí ahora", respondió jocoso el líder norcoreano, arrancando las sonrisas de los equipos negociadores.

"Es probablemente la mejor respuesta que hayan oído jamás", comentó Trump a los periodistas con visible satisfacción.

Cada vez más relajado y a gusto en su papel, Kim despachó la pregunta de si se iban a debatir pasos concretos para llegar a esa desnuclearización contestando con sorna que eso era precisamente lo que habían venido a debatir, lo que provocó las carcajadas de los asistentes, sobre todo del jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo.

"No le levantéis la voz. Esto no es como tratar con Trump", bromeó el presidente estadounidense con los periodistas, mientras que Kim comentaba sonriente que parecían "ansiosos".

Trump evitó al líder norcoreano el trance de responder a una pregunta sobre el papel de los derechos humanos en las negociaciones tomando la palabra para responder que "se habla de todo".

Kim mostró su novedoso desparpajo en la conclusión de este breve encuentro con la prensa, cuyo final él mismo decretó pidiendo a los periodistas que los dejaran solos porque "un solo minuto es muy valioso".

Horas antes, en su paseo por los jardines del hotel Metropole, ya se percibía una afinidad personal entre los mandatarios, que en ocasiones intercambiaban comentarios sin la intermediación de los intérpretes.

Mientras que Trump exhibió a lo largo de la cumbre su habitual desenvoltura, patente en sus prolongados apretones de manos y sus repetidas palmadas en el hombro de su interlocutor, era Kim quien mostraba una imagen muy alejada de su habitual rigidez.

El Kim seguro de sí mismo y relajado de hoy tenía poco que ver con el de Singapur hace solo ocho meses, mucho más agarrotado, y aún menos con el titubeante treintañero que hace apenas un año debutaba en la escena internacional con su viaje de Estado a Pekín y su reunión un mes después con el presidente surcoreano Moon Jae-in.

También estaba muy alejado del tono de sus apariciones públicas en su propio país, donde nunca abandona el lenguaje solemne ni deja que trasluzca la humanidad oculta tras la figura del líder supremo.

El analista John Delury, profesor de la Universidad coreana de Yonsei, atribuía este nuevo rostro de Kim a un posible cambio en su estilo de liderazgo, "alejándose de las aspiraciones totalitarias de orden y control perfectos hacia un lugar más abierto, espontáneo e imperfecto".

Pese al fallido desenlace de la cumbre, Trump insistió en su rueda de prensa posterior en el tono amistoso de la reunión y se mostró esperanzado de que la calidez entre ambos no se resienta.

"No nos hemos marchado y hemos salido de la sala. Ha sido muy amistoso. Nos hemos dado la mano", afirmó.

Erice San Juan

Las cinco claves de la segunda cumbre entre Trump y Kim

Hanói, 28 feb (EFE).- El líder norcoreano, Kim Jong-un, y el presidente de EE.UU., Donald Trump, cerraron hoy abruptamente su segunda cumbre en Hanói, sin llegar a ningún acuerdo sobre el proceso de desnuclearización en Corea del Norte.

Estas son las cinco claves de esta cumbre fallida:

- EL MURO DE LAS SANCIONES

Las sanciones impuestas sobre el régimen norcoreano y las áreas a desmantelar en el centro de investigación nuclear de Yongbyon, epicentro del programa atómico norcoreano, constituyen el muro con el que ambas partes se han topado en Hanói y que finalmente ha impedido la firma de una declaración conjunta.

Pionyang dejó hoy claro que de momento solo está abierto a desmantelar una parte de Yongbyon -que no incluye activos considerados clave por Washington- y que además solo lo hará a cambio de que se levante toda la pila de sanciones estadounidenses y de la ONU que se amontonan sobre el régimen desde 2006.

- TRUMP Y KIM SE RELAJAN

Una de las mayores diferencias entre la cumbre de Hanói y la de Singapur hace ocho meses ha sido la relajación de ambos líderes y las muestras de afinidad personal entre ambos, patentes en sus breves encuentros con la prensa y en su paseo por los jardines del hotel Metropole de la capital vietnamita.

Trump, habitualmente espontáneo, mostró en su primera foto con Kim una rigidez de la que no ha habido rastro en la cumbre de Hanói. La metamorfosis del líder norcoreano ha sido aún más notoria, muy lejos de su apariencia nerviosa de hace ocho meses o del carácter solemne que suele exhibir en las apariciones públicas en su país.

- ¿HABRÁ TERCERA CUMBRE?

Trump no dio ninguna garantía de que vaya a reunirse de nuevo con Kim, aunque insistió en que la despedida fue "amistosa".

El mandatario estadounidense insinuó que no volverá a programar una cumbre si no hay avances más claros en las conversaciones entre sus equipos. "Yo esperaría que (la tercera cumbre) sea pronto, pero también podría no producirse en mucho tiempo", reconoció.

- LA PAZ TENDRÁ QUE ESPERAR

La firma de la paz definitiva entre las dos Coreas era uno de los objetivos más esperados de este segunda cumbre.

Esta histórica reivindicación de Pionyang se antojaba complicada ya que debía ser una iniciativa multilateral que incluyera también a Seúl y a China.

Sin embargo, algún tipo de acuerdo en este sentido habría tenido un peso simbólico claro en una región que sigue técnicamente en guerra tras el armisticio de 1953, firmado por Pionyang, Washington (en representación del Comando de Naciones Unidas) y el llamado Ejército Popular de Voluntarios chino.

También se quedó en el tintero una iniciativa que tanto Trump y como Kim alabaron públicamente durante la cumbre: establecer oficinas "de enlace" en sus respectivas capitales, un primer paso en el camino para iniciar relaciones diplomáticas entre los dos históricos enemigos.

- 120 HORAS DE TREN EN VANO

El fiasco de Hanói le va a suponer a Kim un viaje de unas 120 horas de tren en vano, ya que seguramente retornará tal como vino, a bordo de un tren blindado que, como poco, tardaría en retornar desde Vietnam a Pionyang unas 47 horas, siempre que pueda mantener una velocidad constante de unos 90 kilómetros por hora.

El viaje de Trump fue menos tortuoso, pero se recorrió medio mundo en avión en un momento tenso en su Presidencia, con su exabogado Michael Cohen denigrándole ante el Congreso de EE.UU. y el informe sobre la trama rusa a punto de caer.

  • Ningún comentario presente
Normas de comentarios

www.wnenespanol.com no se hace responsable de las ideas expresadas por los autores de los comentarios y se reserva el derecho a eliminar aquellos contenidos que:
  • resulten ofensivos y/o discriminatorios
  • que tengan como fin promover el boicot contra personas, productos empresas o instituciones
  • que atenten contra el derecho a la intimidad, al honor y/o a la propia imagen o nombre
  • aquellos que busquen fines comerciales y/o publicitarios
500 caracteres disponibles
Para evitar spam, por favor resuelva este simple problema matematico e ingrese el resultado (pinche en la imagen para recargarla).

América Latina