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Con Alberto Fernández, el peronismo ya suma doce presidentes en Argentina

ARGENTINA INVESTIDURA | 11 de diciembre de 2019

(i-d) Claudia Ledesma Abdala de Zamora, senadora electa y futura presidenta provisional del Senado; el nuevo presidente de Argentina, Alberto Fernández; la nueva vicepresidenta argentina Cristina Fernández, y el político argentino Sergio Massa, quien presidirá la Cámara de Diputados, tras la ceremonia de investidura presidencial este martes, en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Matias G Napoli

Buenos Aires, 10 dic (EFE).- Alberto Fernández, que asumió este martes la Presidencia argentina, es la prueba viviente de la prosperidad del peronismo, un movimiento político que echó raíces muy profundas en el país y que con el abogado porteño ya acumula doce presidentes desde mediados del pasado siglo.

Unos repitieron mandato, otros duraron apenas días; unos privatizaron servicios públicos, otros nacionalizaron empresas; unos vieron crecer la inflación, otros remontaron delicadas situaciones económicas... pese a las diferencias existentes entre ellos, todos se agrupan bajo el paraguas de un movimiento que no pierde vigencia y sigue conquistando la Casa Rosada.

JUAN DOMINGO PERÓN (1946-1955) (1973-1974)

Quien puso el nombre, o más bien el apellido, al movimiento político fue Juan Domingo Perón, general del Ejército que accedió a la Presidencia en 1946 después de labrarse una gran reputación entre las clases populares, desde donde surgió un culto a su figura que sigue latente en la actualidad.

Durante sus dos primeros mandatos, caracterizados por un marcado nacionalismo económico, Perón promovió medidas de gran impacto social, como la gratuidad de la enseñanza pública universitaria, además de promulgar el sufragio femenino -proyecto que contó con el impulso de la ex primera dama 'Evita' Perón- y aprobar una nueva Constitución en 1949.

Tras 9 años en el poder, fue derrocado por un golpe de Estado en 1955 y se vio abocado al exilio, mientras que el peronismo se convirtió en un movimiento prohibido por casi dos décadas. Una vez se levantó esta restricción, Perón volvió a Argentina, ganó las elecciones de 1973 y falleció al año siguiente.

HÉCTOR JOSÉ CÁMPORA Y RAÚL ALBERTO LASTIRI (1973)

Tras años de dictaduras militares y persecución del peronismo, Héctor José Cámpora pudo presentarse a los comicios de 1973 en representación del movimiento -Perón seguía proscrito- y logró la victoria, aunque renunció al cargo a los dos meses.

Guiados por la consigna "Cámpora al Gobierno, Perón al poder", tanto él como Raúl Alberto Lastiri, quien se convirtió en presidente interino tras la dimisión de Cámpora y convocó a nuevas elecciones, marcaron la transición para la vuelta de Perón a la Casa Rosada.

MARÍA ESTELA MARTÍNEZ DE PERÓN (1974-1976)

La primera mujer en llegar a la Presidencia argentina fue María Estela Martínez, la viuda de Perón. Antes de la muerte de su marido, 'Isabelita' -como era conocida popularmente- ocupaba la Vicepresidencia, y su paso al frente del Gobierno marcó un período turbulento en el país.

La espiral de violencia entre facciones políticas se acrecentó e 'Isabelita' facultó a las Fuerzas Armadas a ejecutar las operaciones que fueran "necesarias a efectos de aniquilar el accionar de los elementos subversivos". Finalmente, fue derrocada en 1976 por el alto mando militar, que inició la dictadura más reciente de la historia argentina.

CARLOS SAÚL MENEM (1989-1999)

Menem, el primer presidente peronista tras el retorno a la democracia, se mantuvo en el poder durante una década marcada por las privatizaciones y un fuerte plan económico de liberalización del mercado de precios y cambios.

Heredó del radical Raúl Alfonsín un país sumido en la hiperinflación y su medida más célebre para paliarla fue la ley de convertibilidad, que estableció un tipo de cambio fijo a razón de un peso, un dólar.

Bajo su mando proliferaron los casos de corrupción, en los que se ha visto involucrado el propio Menem, que actualmente esquiva la cárcel por sus fueros como senador.

FEDERICO RAMÓN PUERTA, ADOLFO RODRÍGUEZ SAÁ Y EDUARDO CAMAÑO (2001)

Tras el estallido de la llamada crisis del "corralito" en 2001 y la salida en helicóptero y posterior renuncia a la Presidencia de Fernando de la Rúa se vivió un estrambótico proceso en el país, que acumuló tres presidentes peronistas en apenas 11 días.

Federico Ramón Puerta duró 48 horas, Adolfo Rodríguez Saá una semana, en la que suspendió los pagos de deuda externa con los acreedores privados, y Eduardo Camaño otros dos días.

EDUARDO DUHALDE (2002-2003)

Duhalde tomó las riendas del país el 1 de enero de 2002 en medio de su peor crisis financiera y dictó el fin de la convertibilidad cambiaria instaurada por Menem, declaró la Emergencia Alimentaria y Ocupacional y reforzó los planes sociales para rebajar el impacto del descalabro económico en la ciudadanía.

Duhalde y su ministro de Economía, Roberto Lavagna, lograron frenar la caída en picado de la economía y al fin de su mandato de año y medio el país empezaba a mostrar signos de recuperación.

NÉSTOR KIRCHNER (2003-2007)

Aunque Néstor Kirchner era un político de perfil bajo cuando accedió a la Presidencia, supo labrarse un nombre propio -con Alberto Fernández como su jefe de Gabinete- y crear un legado que todavía marca la política argentina.

Kirchner, fallecido en 2010, lideró una etapa de bonanza económica en la que el país se recuperó del duro golpe de 2001 e impulsó la estatalización de instituciones, una política comercial más intervencionista y la anulación de los indultos contra los militares de la dictadura que cometieron delitos de lesa humanidad.

CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER (2007-2015)

Cristina Fernández, esposa de Kirchner, le tomó el testigo a su marido, profundizó las medidas que él llevó a cabo y tuvo sonados encontronazos con la patronal agrícola -sector crucial para la economía argentina- por los impuestos a las importaciones de grano.

Al final de su doble mandato, Argentina había avanzado en logros sociales como el matrimonio igualitario y la mejora en jubilaciones, pero la economía se había estancado y la tasa de inflación era alta.

Muchos pronosticaban que la exmandataria se presentaría este año para dirigir el país por tercera vez, pero en vez de eso se convertirá en la vicepresidenta del nuevo Gobierno de Alberto Fernández. Ahora le toca a él escribir la próxima página de la historia del peronismo y, en consecuencia, de Argentina.

Tono Gil

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Fernández llama ante una multitud a la "epopeya" de acabar el hambre en Argentina

Buenos Aires, 10 dic (EFE).- El flamante presidente de Argentina, Alberto Fernández, llamó este martes, ante una multitud congregada en la Plaza de Mayo, a lograr la "epopeya" de ponerle fin al hambre en su país.

"Los que hoy la están pasando mal, los que se quedaron sin trabajo, los que cayeron en el pozo de la pobreza, los chicos que no pueden ir a un colegio: no teman. Ellos serán los únicos privilegiados en la Argentina que hoy se inicia y hacia ellos dirigiremos todas nuestras políticas", prometió Fernández.

En un encendido discurso a las puertas de la Casa Rosada, sede del Ejecutivo, y ante una Plaza de Mayo colmada, el nuevo mandatario dijo que todos deben "trabajar juntos" para hacer "la mejor epopeya que se puede hacer como sociedad".

"Vamos a unir nuestro esfuerzo para que nunca más falte un plato de comida en la casa de cada argentino. Vamos a ponerle fin al hambre, que es algo que debe avergonzarnos. Saber que hay un argentino pasando hambre es algo que debe avergonzarnos", aseveró Fernández, que asume la Presidencia con una tasa de pobreza cercana al 40 %, según cálculos privados.

El jefe de Estado, que asume el poder con una economía en recesión desde abril de 2018, dijo que a partir de ahora lo más importante será "el que produce y el que trabaja".

"Vamos a desterrar para siempre a los que especulan, a los que ganan con la timba (juego de apuesta) financiera en perjuicio de toda la Argentina", sostuvo.

Aunque dijo que los últimos cuatro años del Gobierno de Mauricio Macri han sido "difíciles", ahora es tiempo de "trabajar".

"En estos cuatro años escuchamos decir que nosotros no volvíamos más, pero esta noche volvimos y vamos a ser mejores. ¡Gracias, argentinos! Y a trabajar a partir de mañana por ese país que nos merecemos", exclamó.

Aclamado por la multitud, Fernández estuvo precedido en el acto por la ahora vicepresidenta Cristina Fernández, jefa de Estado entre 2007 y 2015 y de quien Alberto Fernández fue jefe de Gabinete.

La vicepresidenta dijo que los últimos cuatro años, en los que ha sido objeto de múltiples procesamientos judiciales, han sido "muy duros" para quienes fueron "objeto de persecución".

"Se nos buscó que literalmente desapareciéramos como seres humanos, a través de la humillación y de la persecución", aseveró.

Cristina Fernández le aconsejó al nuevo presidente que confié siempre en el pueblo porque este "no traiciona" sino que solo pide que se lo defienda.

"Usted, presidente, tiene por delante una tarea muy dura. Le han dejado un país devastado, tierra arrasada. Pero sé que usted tiene la fuerza y la convicción para cambiar esta realidad tan fea que hoy están viviendo los argentinos. Tenga fe en el pueblo", sostuvo.

Le sugirió que convoque al "pueblo" cada vez que se "sienta solo".

"Ellos siempre van a estar acá cuando los llamen por causas justas", aseguró.

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