Padres mexicanos se reúnen en EEUU con sus hijos tras décadas de separación

EEUU INMIGRACIÓN | 22 de diciembre de 2018

Pasadena (TX), 22 dic (EFE).- Entre lágrimas y efusivos e interminables abrazos, decenas de padres originarios del estado mexicano de Hidalgo se reencontraron hoy con sus hijos en Pasadena (Texas), tras varias décadas de separación por razones migratorias.

El encuentro celebrado en esta localidad, ubicada al sur de Houston, se concretó gracias al programa Abrazando Destinos, que el estado de Hidalgo inició en 2017 en conjunto con clubes de migrantes hidalguenses en EEUU y que este año benefició a 48 familias.

Isidora Pérez, madre de tres hijos nacidos en EEUU, viajó más de cuatro horas desde Dallas (Texas) con rumbo a Pasadena para ver a sus padres por primera vez en casi 20 años, tras irse de Hidalgo en pos de un futuro mejor.

"Hablo con ellos casi todos los días, pero no es lo mismo. Lloré hace tres semanas cuando supe que les habían otorgado la visa, lloré esta mañana cuando vi las fotos en las redes sociales al momento de ingresar al avión hacia Houston y sigo llorando al abrazarlos porque es como un sueño", comentó a Efe Pérez, quien se desempeña como agente inmobiliaria.

Juan de Dios Hernández Chávez, director general del Programa de Atención al Migrante, del Gobierno del Estado de Hidalgo, dijo a Efe que desde que se implementó el proyecto más de 400 personas se han reencontrado con sus familiares en EEUU, los cuales se encuentran en situación irregular.

Explicó que la documentación que se presenta en la embajada estadounidense en México se gestiona entre el Gobierno estatal y los clubes de migrantes en EEUU, los cuales elaboran las listas de familiares.

"El Estado de Hidalgo avala a los padres mayores de 65 años para que se les otorgue visas de turista, para que puedan regresar cuantas veces quieran en el periodo de una década", agregó el funcionario mexicano.

Recalcó que los costos del trámite y de los billetes de avión corren por cuenta de los familiares, mientras que el Gobierno de Hidalgo, al norte de Ciudad de México, financia los traslados terrestres a la embajada estadounidense en México y del aeropuerto a los centros de reencuentro.

Otra que ha podido reunirse con sus padres hoy y empezar a prepararse a celebrar con ellos las fiestas de fin de año es Estela Sánchez, quien no veía en persona sus progenitores desde hace 16 años.

"He venido con mis cuatro hermanos, que tampoco veían a mis padres desde hace tiempo, y con mis hijos que conocerán por fin a sus abuelos", comentó Sánchez.

Elías Pardo llegó para ver a su hijo José. Visiblemente emocionado y al son de la música que tocaba un grupo de mariachis, el inmigrante abrazó a su hijo, a quien vio por última vez hace 18 años.

"Solo el que tiene a un ser querido lejos conoce el dolor de no poder abrazarlo. Hoy, ese dolor lo estoy cambiando por felicidad pura", remarcó este campesino y pensionado del Seguro Social de México.

Los visitantes tienen hasta principios de enero, cuando deben retornar a México, para poder estar con sus familiares en ciudades tejana como Dickinson, Irvin, Fort Worth, Houston, Leonard, Conroe, Palestine, Dallas, entre otras.

De acuerdo con cifras proporcionadas por el Gobierno de Hidalgo, de los 11,4 millones de mexicanos que se estima residen actualmente en Estados Unidos, un 2 % son de este estado central.

Según la misma fuente, el 82 % de los emigrantes hidalguenses se desplazan principalmente a los estados de California, Texas, Illinois, Florida, Carolina del Norte y Arizona.

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Joven discapacitado pide visa humanitaria para su madre en regalo de Navidad

Los Ángeles, 24 dic (EFEUSA).- Un joven con una parálisis total de su cuerpo pidió hoy a las autoridades federales un regalo de Navidad muy especial: que le otorguen una visa humanitaria a su madre para que pueda regresar a Estados Unidos a cuidarlo.

Así lo manifestó Miguel Martínez, de 36 años, quien espera se apiaden de su situación para poder tener a su madre, María del Rosario Pineda, de nuevo con él en su casa en Victorville, California.

"El Gobierno tiene en sus manos la posibilidad de realizar este milagro, yo les pido que revisen mi caso y se den cuenta que yo necesito la ayuda de mi mamá", dijo a Efe el joven.

La pesadilla del mexicano, que es residente permanente, comenzó hace cinco años cuando un camión embistió su carro dejándolo totalmente paralizado y alimentándose por una sonda.

Para ese entonces su esposa estaba embarazada, y así le tocó enfrentar la situación de su esposo.

Con voz entrecortada el inmigrante contó que fue precisamente su madre quien le tendió la mano y le ayudó a sobrellevar la enfermedad y no decaerse.

No obstante, el 13 de febrero durante una redada del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en Santa Ana (California), la madre cae junto al hermano mayor y fue puesta en proceso de deportación.

La desesperación por evitar la expulsión de su progenitora llevó a Martínez a viajar más de 50 millas postrado en una camilla para presentarse ante las autoridades y pedir que detengan su inminente deportación.

Así, tras la deportación casi inmediata de su hermano Ernesto Martínez Pineda, de 34 años, al final le tocó el turno a su madre que culminó con su deportación a finales de septiembre.

En una llamada telefónica desde Ciudad de México, Pineda relató a Efe que por siete meses todos los martes llegaba a la casa un oficial de inmigración de visita y todos los miércoles ella se presentaba en las oficinas de inmigración.

Sin embargo, el 27 de septiembre todo cambió, y ese día cuando se presentó la deportaron. "No quisieron dejarme ir a despedirme, no pude ni siquiera avisarle", cuenta.

Desde ese entonces la salud de Martínez se ha deteriorado y las visitas al hospital han aumentado y la última fue hace algunos días por una bronquitis.

El inmigrante actualmente depende al cien por ciento de su esposa, que debe también cuidar a su hijo y proveer económicamente a la casa.

"El Gobierno tiene el poder de hacer una excepción con mi mamá, ella no es una delincuente, solo buscaba una mejor vida para nosotros", expresó.

Pineda llegó al país hace casi 30 años, con su esposo y sus dos hijos, Miguel y Ernesto. En California nació el menor, Anthony.

A finales de la década de 1990, la inmigrante inició una petición para la residencia permanente, pero en medio del proceso tuvo que salir del país. Al intentar regresar fue detenida y deportada.

La mexicana regresó de forma indocumentada y por más de una década estuvo bajo las sombras hasta que fue detenida en la redada.

Ahora, Martínez quiere hacerse ciudadano estadounidense pero la falta de recursos económicos y de asesoría no le han permitido cumplir la meta.

"Creo que si me hago ciudadano podré ayudar más a mi mamá", dice.

La petición a las autoridades migratorias, va acompañada con un llamado a legisladores para que conozcan su caso y expongan las injusticias de la dura política migratoria que enfrentan las familias inmigrantes.

El mexicano indicó que los cuidados de su madre no serían solo para él, sino que ayudarían a su hijo, que es ciudadano y a su esposa.

¡Ojalá alguien nos ayude a que este milagro de Navidad se cumpla", expresó Martínez.

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